|

¡Te encantan
las golosinas! los dulces, los bombones ¡Estarías
comiendo chocolate todo el día! Pero en realidad si
alguna vez comiste demasiados luego te dolió la barriga.
Aprender a comer bien no es difícil, ya sé que
no te gusta la lechuga pero ¿la has probado? ¿Que
las ensaladas son aburridas? depende... y si utilizaras tu
imaginación comprenderías que no está
mal comer tarta, si antes disfrutaste una buena ensalada y
alguna fruta. Así recargas energía para seguir
jugando, conozco un conejo...
SINOPSIS:
Nuestro amigo el Conejo Rufino está harto de comer siempre lo mismo, los platos que prepara el Cocinero Fortunato le resultan pesados y aburridos ¿qué comerán sus amigos?.
Uno a uno va descubriendo en sus aventuras diferentes alimentos, plátanos, piña, algas marinas...probar nuevos sabores es divertido.
¿Pero qué ocurre cuando uno mismo se convierte en alimento? OBJETIVOS:
Inspirado
en el libro ¡Que aproveche, Señor Conejo! de
Claude Boujon, ¡ZANAHORIAS! habla de la relación
de los más pequeños con los alimentos. Comer,
una actividad que en ocasiones supone un placer y otras un
suplicio puede entenderse también como una forma de
relacionarse con los demás. Eres lo que comes, una
afirmación nada gratuita, sobre todo ahora que la mala
alimentación es una forma de vida y a semejanza de
otras sociedades se transforma en enfermedad. Por todo ello
al presentar este trabajo pretendemos:
- Familiarizar
al niño con diferentes alimentos
- Ayudar a comprender su entorno
- Integrar la alimentación como actividad
- Desarrollar su capacidad de análisis
- Fomentar el interés por un pensamiento ecológico
|